Y entonces te despiertas sin saber donde exactamente esta tu abeza, porqué parece que se ha despprendido de tu cuerpo junto con tus ganas de vivir. Y lo peor es que no eres suicida, tomas conciencia de que esté va a ser uno de esos días en los que tendras que caminar sin cabeza y con el corazón perforado por el abandono, aparentemente sin motivos, de la persona con la que has compartido tus ultimos amaneceres,las comidas y las cenas y el incunfundible aroma de las sabánas limpias de un hotel de paso.
Perforado porqué crees que tu mejor amigo te ha traicionado al dejarte abandonado en el valle de tus propias sombras y porque el mundo, lleno de hombres y mujeres por el que murió Cristo (ya sea en una cruz, un campo de concentración, en Vietnam o en cualquier basyrero de la colonia contigua}, va en declive, nos devoramos los unos a los otros despues de sacarnos los ojos y escupir flemas con sangre.
No hay otra salida. El camino es largo. Mañana será un nuevo día.
Claudia Marrón
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soledades
@ 15/11/2005 – 10:58:08 am